viernes, 6 de noviembre de 2009

El Mago

Una vez conocí un mago que era capaz de hacer volar mariposas en el desierto y que podía encender las velas con un suspiro en una noche de luna nueva; sus palabras hacían brotar las flores antes de ser capullos; con cada caricia una nueva estrella fugaz brillaba en el cielo y sus besos hacían los sueños realidad, sin importar que tan fantasiosos fueran.
Pero una noche desnudó su alma y dejó olvidado su sobrero en la mesita de la sala; y al salir de casa sintió que olvidó su magia, pero no quería regresar.
Hoy es un hombre como tantos que deambulan por las calles de cualquier ciudad, sin brillo en ojos o vitalidad en su sonrisa. Todo porque olvidó que para ser mago no necesita de un sombrero.


De la Serie: Libreta de Apuntes (2005)