miércoles, 21 de marzo de 2018
Sensaciones
miércoles, 14 de febrero de 2018
Fragmentos del recuerdo de una noche en San Valentín
martes, 31 de octubre de 2017
Conocerte
Solo sé que merezco conocerte. Escuchar esta melodía.
Cómo. Cuándo. No lo sé.
miércoles, 9 de julio de 2014
De antes
Hubo una época en el pasado, cuando estaba en la universidad, en que cuando quería encontrarme con alguien, pensaba a dónde podía ir, según lo que habíamos conversado... y así sabías cuál podría ser la cafetería, la sala de estudio o el aula en que estaría, si acaso sería la biblioteca. Y te sentabas con un café en la mano a ... leer... mientras a hurtadillas levantabas la vista a ver si veías a esa persona, llegar...
Y de repente le ves pasar a lo lejos, o eso crees... y sigues esperando... pasa el tiempo y no te queda de otra, que ir por otro café, cambiar de lectura o darte por vencido y regresar a casa con esa sensación de...
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Te has ido
miércoles, 1 de diciembre de 2010
El Alquimista
De las lejanas tierras del norte, de más allá de las montañas, de en medio de la sabana, llegó otrora aquel al que llamaremos El Alquimista. Llegó buscando el secreto de la materia, pero encontró algo más, el secreto de las palabras, y con ellos, comenzó a develar los secretos del mundo.
Fundó una nueva escuela que acercaba a él, todo tipo de discípulos. Desde los más jóvenes hasta los más viejos, desde los interesados y aplicados, hasta los más dispersos. Y su fama se hizo grande en la comarca.
Un día lo encontré caminando por los corredores del claustro; estaba solo, lo que no era normal. Su imagen reflejaba el secreto de la eterna juventud, y sus ojos, la sabiduría de la experiencia; comprobé lo que muchos rumoreaban, nadie era capaz de adivinar su edad.
Al ver su alta figura, su cuerpo atlético, sus manos firmes y su mirada siempre cargada de picardía juvenil, entendí porqué era bien reconocido por las jóvenes que frecuentaban el lugar, quienes en su afán de acercarse a él, sucumbían ante los encantos del conocimiento. Y allí estaba yo… mirando alelada sus ojos, y dejándome seducir por la alquimia de sus palabras.
(Fin de la primera parte).
martes, 28 de septiembre de 2010
Caparazón
sábado, 18 de septiembre de 2010
Anoche soñé contigo
Era algo extraño, ¿por qué iba yo a despertar así, pensando en vos,
cuando apenas si nos conocemos?
Luego, mientras le daba la vuelta a la almohada, las imágenes de una historia irreal
comenzaron a definirse en mi recuerdo, y fue así como supe
que en medio de un sueño,
habíamos vivido una historia juntos, en un mundo paralelo
en el que habíamos sorteado uno que otro obstáculo para llegar juntos a casa...
Por lo menos se que en ese mundo paralelo no existen silencios incómodos
cuando me encuentro contigo.
martes, 27 de abril de 2010
La muerte de Penélope
Sin afanes vivía cada momento desde la parcela que le había regalado en la luna y a donde se mudaron aquella primera mañana en que amaneció en sus brazos.
Se dejó llevar y se entregó sin siquiera planearlo, pensarlo, cuestionarlo; se entregó a él y a aquel sentimiento, algo que su razón no le hubiese permitido si estuviese en condiciones de analizar la situación, pero estaba dormida, embebida en aquella fascinación en que se sumía cuando lo escuchaba hablar, cuando se perdía en sus ojos, cuando naufragaba en su abrazo.
Nunca hubo promesas, nunca hubo preguntas. Todo era tan perfecto para ella, que se abandonó a él. Pero un día, él partió de regreso a su tierra y ella se sentó a esperar, como Penélope, en aquel banco del andén; y allí permaneció hasta aquel fatídico día cuando recibió una carta que le abrió los ojos, la trajo de regreso a la tierra, a la casa, a su habitación, y rompió en mil pedazos el cristal de sus sueños y de sus sentimientos.
Y allí, parada en el andén, aquella carta en la que él le contaba como había reencontrado al amor de su vida, arrojó a Penélope a los rieles segundos antes de que arribara el tren del medio día, mientras ella salía de su habitación y le echaba el cerrojo a sus sueños rotos.
TGL 2010
lunes, 12 de abril de 2010
Natalia y Laura
Aquella noche todos tomaban, la música era sugestiva y por unos minutos perdió a Natalia y fue ella, Laura, quien lo rescató de aquel infierno de celos.
Amaba a Natalia, o por lo menos eso creía; más bien, como decían sus amigos, la necesitaba para limpiar su karma pues aquella “lolita bomba sexual” jugaba con él como antes el jugaba con las chicas con las que salía. No podía dejarla, pero no podía seguir con ella.
Laura lo había enloquecido, pero no la conoció, siempre estuvo al margen, tan lejos, tan indiferente. Sólo aquella noche, cuando Natalia desapareció pudo, por un momento, olvidar la angustia y los celos permanentes que ella le generaba cuando, estando con él, siempre terminaba conversando con otros; desaparecieron en aquel beso que ella le dio mientras bailaban, minutos antes de montarse en aquella moto que la llevaría a ninguna parte.
Aun hoy, amaba a Natalia, o por lo menos eso creía, pero no podía dejar de pensar en Laura.
jueves, 1 de abril de 2010
EL REGRESO DEL MAGO
El, en cambio, había recuperado su capacidad de soñar y de hacer soñar a otros con tan solo mirar su alma; traía consigo, tatuadas en su piel, las mariposas y las estrellas fugaces que nacían tras su paso como emblema de su fantasía; su traje era del color de la luna nueva, como la noche en que renació su magia; y traía sus ojos altivos, su sonrisa limpia y su frente en alto, pues sabía que ahora, ya no necesitaría más de ningún sombrero para ser quien era.
De la serie: Mensajes de texto (2010)
miércoles, 17 de marzo de 2010
El vuelo de las mariposas
en la boca del estómago
lograron fugarse por los poros,
con cada roce de los labios,
de la piel...
Y cuando abrieron los ojos
y pudieron respirar nuevamente,
una nube de aleteos multicolor
invadía la habitación.
De la Serie: Libreta de Apuntes (2005)
lunes, 8 de marzo de 2010
Bambú y Mariposa

Asì, Mateo es el bambú y Tita es la mariposa...
Pero además...
el bambu es prosperidad...
y el azul de la mariposa (con ella misma) es feminidad...
dos elementos que estoy rescatando...
El bambu es para mi fortaleza pero a la vez flexibilidad... dos elementos que he identificado en mi vida como centrales, lo que me ha dado la posibilidad de superar tantos obstáculos que he vivido a nivel personal
Y la mariposa representa: transmutación, cambio, renovación... y liberación... lo que en este momento me está pasando.
Eso soy... mi mariposa y mi bambú...
jueves, 21 de enero de 2010
Olvidar Machupichu
lunes, 21 de diciembre de 2009
Estación Berrío
Con un gesto me invita a un café, salimos juntos de la mano y caminamos hasta el Café, pedimos capuchino y vienés y gastamos la tarde hablando de libros y poesía, de la exposición que visitaremos mañana, su última obra y mi próximo trabajo.
No dejo de mirarlo. Me encanta su gabán y el cabello ensortijado con visos de cobre que le cubre media espalda. Siempre sonríe con sus ojos azules, y es como si quisiera calcar el mundo en la carpeta que lleva siempre bajo el brazo.
Entramos a la librería Continental, recorremos los estantes y jugamos a regalarnos libros, reímos juntos y hablamos de futuro.
De repente el llamado del altoparlante que repite que hay que permanecer tras la línea amarilla. Una imagen en movimiento distorsiona su figura que pasa rápidamente tras los cristales, ahora en dos direcciones opuestas.
Lo busco, pero se ha ido.
Serie: Roces de Tiempo (2003)
viernes, 6 de noviembre de 2009
El Mago
Pero una noche desnudó su alma y dejó olvidado su sobrero en la mesita de la sala; y al salir de casa sintió que olvidó su magia, pero no quería regresar.
Hoy es un hombre como tantos que deambulan por las calles de cualquier ciudad, sin brillo en ojos o vitalidad en su sonrisa. Todo porque olvidó que para ser mago no necesita de un sombrero.
De la Serie: Libreta de Apuntes (2005)
domingo, 1 de noviembre de 2009
Cartagena de Indias
Cuento por encargo, para media noche
Se encontraron aquella noche
en medio de una tormenta de individualidad, expectativas y temores.
Se encontraron y descubrieron que podían permitir que sus caminos se entrelazaran
en un tiempo y un espacio que podía ser infinito en un instante,
buscando respuestas a sus expectativas
pero atesorando sus temores como esencia de su individualidad.
05/01/08
TGL
martes, 20 de octubre de 2009
SONES I
En un no muy grande auditorio pululante de estudiantes, profesores y periodistas, estaba compartiendo, sin saberlo, con los mejores reyes vallenatos.
Todos, allí reunidos, le brindaban un especial homenaje al rey de reyes "Colacho" Mendoza. Y las palabras salidas como de una canción que pronunciaba el maestro Escalona, se sucedían con las notas teñidas de vitrola vieja que Julio Oñate traía para ilustrar sus recuerdos.
Y fe así como el palo´e mango y la parranda con el acordeón, improvisando versos, el duelo entre Francisco el Hombre y el Diablo, y otras historias y costumbres de la región, tomaban ante mí una nueva dimensión, al lado de los recuerdos de doña Margarita – mi abuela paterna –, mi primer referente de estas tierras.
De la serie: Cuentos desde Santa Marta (2004)
viernes, 16 de octubre de 2009
ROCES DE TIEMPO
Se miraron y evitaron el deseo. Se hablaron desde la distancia de los años que habían pasado y rieron desde los formulismos sociales en los que estaban enmarcados.
Sin esperarlo se vieron solos frente a un café. Un roce sutil bajo la mesa, una mirada profunda al alma y la piel, y toda su vida pasó frente a ellos, entre sábanas ajenas y paredes frías y mudas, en medio de olores propios y calidez de cuerpos.
Poco después, cientos, miles de kilómetros y días entre ellos, y un vacío de piel.
De la serie: Historia en siete actos
martes, 13 de octubre de 2009
IMAGENES I
Me acerqué para averiguar por una silla. Desde que visito este edificio, construido en forma de herradura abierta en torno a una anciana acacia, he visto una mesa huérfana que deambula por todo el patio, y a falta de oficina, pensé instalarme temporalmente en ella para estudiar a la tibia sombra del árbol y a la "suave" brisa de febrero.
Imaginen lo que ví en la bodega: tres reyes magos de un metro de altura sin distinciones en su coloración de piel, jugaban escondite entre arrumes de sillas, mesas y cajas de aire acondicionado, diseminados por el salón; algunas cajas de archivos perdidos y olvidados, anaqueles llenos de cuanta cosas puede haber en bodega, y tras la puerta, como queriendo esconderse de todo, un triste piano de cuarto de cola, mutilado de pies y manos, dejaba ver su vientre abierto al olvido.
De la Seria: CUENTOS DESDE SANTA MARTA (2004)

